Cada otoño, Campos celebra una de las citas tradicionales del sur de Mallorca, ligada a la actividad agrícola, la artesanía y la gastronomía local. Durante la feria, Tess de Mar se suma a la celebración añadiendo a su oferta un menú especial.
La Fira d’Octubre de Campos, una cita con la tradición
Desde hace más de un siglo, esta celebración forma parte de la vida del municipio. La Fira d’Octubre de Campos mantiene su relación con el campo, los oficios tradicionales y los sabores de la cocina mallorquina.
Una feria con más de un siglo de historia
La feria se instauró formalmente en 1911, vinculada a las actividades agrícolas y ganaderas de la comarca del Migjorn. Con el paso del tiempo, la celebración incorporó la artesanía, los productos locales y distintas manifestaciones de la cultura popular, conservando su carácter de encuentro entre vecinos y visitantes.
El centro de Campos y sus plazas reúnen puestos de productores y artesanos, muestras de oficios tradicionales y propuestas culturales. Las actividades mantienen presentes algunas de las costumbres que forman parte de la historia del municipio.
La sobrasada y los sabores de la gastronomía mallorquina
La sobrasada ocupa un lugar destacado en la feria por su vínculo con las matanzas tradicionales, una costumbre que durante generaciones ha marcado la preparación de la despensa familiar para los meses más fríos. Junto a ella, otros embutidos como los botifarrons, el camaiot y los blanquets forman parte de una tradición gastronómica que sigue muy presente en Mallorca.
El frito mallorquín es otra de las referencias de esta cocina popular. La feria reúne también quesos, vinos y productos artesanales, además de dulces elaborados en obradores de conventos y monasterios de la isla. Entre las citas más singulares se encuentra el Mercadet de la Reina, dedicado a esta repostería conventual.
Los Dimonis, parte de la cultura popular de Campos
S’Endimoniada, el correfoc de los Dimonis de Campos, forma parte de las celebraciones de la feria. Con sus máscaras y trajes característicos, los dimonis recorren las calles con horcas cargadas de pirotecnia, lanzando chispas al ritmo de la percusión.
Esta tradición reúne elementos del imaginario popular mallorquín y mantiene viva una forma de celebrar en la que la música, el fuego y la participación del pueblo ocupan un lugar central.

Tess de Mar y la gastronomía de la Fira d’Octubre de Campos
La cocina forma parte de la relación de la feria con la cultura local. El menú que Tess de Mar prepara para la feria parte de la tradición gastronómica mallorquina y de los productos propios de esta época del año.
El recetario mallorquín en la cocina de Tess de Mar
La cocina tradicional de Mallorca está muy ligada a los productos del campo, la pesca y las matanzas. El chef Miquel Vila parte de ese recetario y lo interpreta con técnicas actuales, respetando el carácter de los ingredientes y la identidad gastronómica de Tess de Mar.
Los productos de otoño y el vínculo con Mallorca
La elección de los ingredientes también refleja la temporada. La llampuga es uno de los pescados más característicos del otoño mallorquín, con una temporada de pesca que se extiende desde finales de verano hasta diciembre. Las setas y la calabaza aportan otros sabores propios de la cocina de estos meses.
El origen de otros ingredientes refuerza la relación con el territorio. La gamba roja de Sóller remite a la tradición marinera de la isla, mientras que el queso curado de Sa Vinya, una quesería de Campos, acerca al menú un producto elaborado en el entorno del restaurante.
Durante la feria, el menú especial convivirá con la carta habitual de Tess de Mar. Los comensales podrán elegir entre la propuesta creada para la ocasión y la carta del restaurante.
Campos, de la feria a la mesa
La Fira d’Octubre permite acercarse a la vida local a través de sus costumbres, sus productos y su gastronomía.
Una forma de descubrir la gastronomía local
Para quienes se alojan en Sa Creu Nova, la feria es una oportunidad de conocer las tradiciones de Campos. En Tess de Mar, esa relación con Mallorca también está presente en una cocina mediterránea basada en el producto local y de temporada.




